Prevención de helmintos en carnívoros y la salud pública
En términos de salud, el perro puede transmitir hasta 40 zoonosis, entre las que se encuentran las parasitarias. En México y en el mundo se han reportado 19 géneros de parásitos entéricos y uno respiratorio presentes en las heces caninas, de los cuales 73% tienen potencial zoonótico. En todas las zonas de estudio de Puerto Escondido se encontraron parásitos en las heces caninas, cuya posibilidad de infección depende de su biología, los malos hábitos de higiene personal, las actividades en las áreas verdes y playas y la interacción con los perros a través del juego, los abrazos, la estancia del perro en la casa, la alimentación de éste con la mano o sobre la mesa y el contacto con suelo contaminado con heces caninas.
De las tres especies con mayor prevalencia, T. canis se encontró en 47.7 8% de las muestras. En el hombre, esta infección se presenta por la ingestión de la larva, que está presente en suelos y otros fómites contaminados, incluido el pelaje del perro. La toxocariasis en el hombre se conoce como larva migrans visceral, ocular, neurológica y encubierta; se le relaciona con reacciones alérgicas al estimular la producción de anticuerpos IgE y eosinófilos con tropismo por quimiotácticos, como la interleucina 8, que se libera normalmente por las células epidérmicas, lo que explica las manifestaciones dermatológicas de la enfermedad. Es por lo anterior que, en pacientes dermatológicos recurrentes, se recomienda considerar la toxocariasis como un diagnóstico diferencial.
En el análisis de los datos, se detectó una correlación negativa entre T. canis y A. caninum, la cual puede explicarse debido a la mayor resistencia de los huevos de T. canis a condiciones ambientales que impiden la prevalencia de A. caninum.
Por su parte, A. caninum se encontró en 17.88% de las muestras fecales y el éxito que puede tener este parásito para infectar al hombre radica en que las vías de contagio son la ingestión y la penetración transcutánea sup. Esta última se presenta cuando la gente camina descalza en sitios contaminados o cuando el bañista pone su cuerpo en contacto con la arena. Estos son dos factores de riesgo presentes en Puerto Escondido, ya que se trata de un destino turístico internacional atractivo por sus playas, en el que se practica la pesca y el surfing. El cuadro clínico se conoce como larva migrans cutánea, dado que se desplaza por el estrato germinativo, y la especie puede migrar a los pulmones y a las córneas.
Dypilidium caninum se registró en 13.89% de las muestras. La transmisión al hombre ocurre por vía oral. El parásito es un céstodo con un ciclo evolutivo indirecto, cuyo hospedero intermediario es la pulga. Cuando el perro serasca con los dientes, muerde a la pulga y se libera el cisticercoide, el cual queda en el hocico del animal. A su vez, el hombre ingiere al parásito al besar al perro, tocar los objetos que muerde la mascota y llevarse las manos a la boca o al ingerir la pulga accidentalmente. Después de ser ingerido, el parásito se aloja en el intestino delgado del hombre.Por lo anterior, la infección está relacionada con los malos hábitos de higiene y afecta principalmente a la población infantil; su diagnóstico se dificulta por la falta de conocimiento del parásito y normalmente es autolimitante.
Un elemento importante en la transmisión de los parásitos zoonóticos es el fecalismo canino. En México, 48% de la población tiene, al menos, un perro como mascota; sin embargo, debido al descuido y desinterés de los dueños, algunos ejemplares son abandonados y pasan a formar parte de una población errante sin el control directo del hombre. Los perros errantes tienen impacto en la seguridad, salud pública, agricultura, recursos naturales y bienes de la comunidad. Los ejemplares de estas poblaciones se denominan de forma confusa como abandonados, ferales, callejeros y asilvestrados, por lo que la información sobre la tenencia y el manejo de estos ejemplares es incierta.
En México, los animales que quedan sin el cuidado del hombre y se integran al hábitat natural de la vida silvestre se denominan ferales. Sin embargo, esto no considera los hábitats no naturales en los cuales las especies también se someten a procesos y presiones de selección. Por lo anterior, se considera que estas poblaciones se deben categorizar como ferales incluso en ecosistemas no naturales, tanto cuando existe una relación comensalista con el hombre como cuando no la hay. Esto permite determinar que estos ejemplares no son mascotas y que constituyen poblaciones perjudiciales cuyo control es necesario y a la vez facilita el manejo por parte de las instancias federales y municipales.
En Puerto Escondido las dos causas del fecalismo canino son la presencia de perros errantes (con y sin dueño) y los perros con dueños que no recolectan el excremento de sus mascotas. Los factores que promueven estas causas son el desarrollo de la ciudad, el comportamiento de la especie, la falta de cultura sobre la atención hacia las mascotas y el mal manejo de la basura. Entender estos factores permite proponer acciones para prevenir el contagio de parasitosis zoonóticas por el fecalismo.
Por su grado de desarrollo, la ciudad de Puerto Escondido presenta zonas de hábitat semiurbano que contribuyen con la presencia de perros errantes porque poseen los recursos para su permanencia: alimento, agua, cobertura y territorio. Igualmente, los perros encuentran refugio en las zonas de playa como hábitat natural. Las zonas con mayor fecalismo son las áreas verdes de zonas residenciales (Playa Carrizalillo), donde los dueños llevan a sus perros a defecar sin recolectar las deyecciones, y las avenidas de terracería características del hábitat suburbano. La explicación del fecalismo en áreas sin pavimentar está, por un lado, en que no se realiza limpieza de estas avenidas, de manera que las deposiciones permanecen en el lugar hasta su degradación; por otro, en el comportamiento de territorialidad de la especie. Los perros marcan su territorio con secreciones de los sacos anales que eyectan voluntariamente durante la defecación; éstas se intensifican y esparcen cuando los canes rascan la tierra. Estas señales olfativas estimulan a otros perros a defecar en el mismo lugar.
En relación con los perros errantes, la legislación municipal prohíbe que deambulen libremente y permite su captura. Las alternativas de manejo de estas poblaciones son la adopción, previa atención sanitaria y evaluación etológica, el confinamiento de los especímenes en centros de atención canina y el control letal humanitario. A nivel mundial, 19% de 43 países registra como principal medida de control a la educación; 23%, el control reproductivo; 16%, la eutanasia y 42%, otras o ninguna técnica. En Italia y Reino Unido, para disminuir el abandono el uso del microchip de identificación es obligatorio, se promueve la adopción de los ejemplares y no se permite la eutanasia. Para implementar estas alternativas es necesaria la creación de perreras municipales, el establecimiento de programas masivos de educación permanentes en medios de comunicación, escuelas y módulos de orientación sobre la atención, bienestar, sanidad y tenencia responsable de las mascotas, así como la higiene personal. Asimismo, se necesita ofrecer campañas de esterilización gratuita semestrales y permanentes e implementar cruzadas de desparasitación semestral.
Otro factor relacionado con la presencia de perros errantes es la basura. En el municipio se estima que 10% de las viviendas quema o entierra la basura; 70% la deposita en el camión recolector y 20% la tira en cualquier parte. El manejo indeseable de la basura representa una fuente de alimento para las poblaciones de perros errantes. Esto se sustenta al considerar que en México y comunidades rurales 50% de la basura generada es orgánica. En Puerto Escondido, la legislación municipal exige la separación de la basura en orgánica e inorgánica y prohíbe tirarla en la vía pública o quemarla. Sin embargo, como sucede en otras comunidades rurales, no hay separación de la basura y se hace mal manejo de la misma. Por lo anterior, la solución consiste en implementar el manejo de residuos conforme al bando municipal, aunado a la concienciación de la comunidad a través de información permanente y masiva en los medios de comunicación; la adquisición de infraestructura y equipo como camiones recolectores de basura específicos para cada tipo de residuo; contenedores de basura en la ciudad y documentos maestros de operación para la separación, recolección y manejo de la basura.
Integrantes
Blanca Armenta Loera
Isabel Magdalena García Castro
Luis Modesto Fierro
bibliografía
1. Monsalve B, Mattar S, González M. Zoonosis transmitidas por animales silvestres y su impacto en las enfermedades emergentes y reemergentes. Rev MVZ Cordoba 2009;14(2):1762-1773.
2. Máttar S, Arrieta G. Enfermedades emergentes y reemergentes; importancia de las enfermedades transmitidas por vectores. VI Encuentro Nacional de Investigación en Enfermedades Infecciosas; 2008 jul 3-4; Montería, Colombia.
3. World Health Organization. The control of neglected zoonotic diseases: a route to poverty alleviation. Ginebra: WHO, 2005.
4. Secretaría de Salud. Norma oficial mexicana NOM-017-SSA2-2012, Para la vigilancia epidemiológica . 2013 . Disponible en: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5288225&fecha=19/02/2013


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